Cementerios virtuales: descansar en la web

El lugar de reposo eterno no sólo está en los campos santos, también se encuentra en internet, en un ciberpanteón. Ahí se puede estar en contacto con la imagen y los objetos del ser querido a cualquier hora del día y desde cualquier parte del mundo

Juan Carlos Rodríguez
Noviembre 01, 2003

http://www.elindependiente.com.mx


En los nuevos cementerios ya no se registran los tumultos de cada 2 de noviembre. Las tumbas jamás se deterioran ni se observa el abandono en que actualmente están los panteones civiles. Los difuntos reciben más visitas que en un camposanto tradicional. La estancia es mucho más barata y no se corre el riesgo de que un día los directivos nos entreguen una bolsa con los huesos del pariente por la falta de cupo.

Pablo Cevallos, director de jardincelestial.com, un sitio web que ofrece sus servicios en la ciudad de Miami, ilustra con una anécdota el éxito que pueden llegar a tener los recién creados cementerios en internet: "En julio pasado pusimos en la página web una cripta dedicada a Celia Cruz y, en menos de una hora, se recibieron más de 740 condolencias."

Nunca será lo mismo hincarse a llorar sobre la tumba del ser querido que prender una fría lap top para mandar un mail al fallecido, admite Cevallos. Sin embargo "hay muchas personas que por cuestiones de tiempo, por conflictos emocionales o porque simplemente han tenido que migrar del lugar de origen, les resulta difícil ir a un panteón; nuestra misión es facilitar el acercamiento entre el ser querido y los familiares a cualquier hora del día, en cualquier parte del mundo".

Los cementerios virtuales surgieron a principios de 2000 en Reino Unido (www.inmemoryof.co.uk), Francia (www.oparadis.com), España (www.lifestree.com) y Estados Unidos (www.eternalflame.com). En América Latina los pioneros fueron Argentina (www.pazeterna.com.ar) y República Dominicana (www.suncaribbean.net/adios/index.htm). En México el único sitio del que se tiene noticia es www.elcielo.com.mx, cuyos operadores radican en Puebla.

Todos los sitios se manejan con la misma lógica. La familia o las amistades dan de alta a su difunto por una cuota anual que oscila entre los 30 y 50 dólares; el usuario tiene derecho a colocar un retrato del ser querido, una semblanza y, si lo solicita, un link para tener acceso a las imágenes de los objetos más preciados por el extinto, videos, música o libros. Por su parte, los usuarios poseerán una clave personal y tendrán derecho a escribir una carta, dirigir un pésame, enviar un archivo de video o de música por una tarifa que va de los tres a los cinco dólares.

En la tapa de su página el cementerio virtual llamado "Adiós" (www.suncaribbean.net) argumenta: "En el pasado el funeral debía de llevarse acorde a ritos religiosos de distintas tradiciones, velorios, misas, entierros, etcétera. Hoy se puede crear una ceremonia totalmente personalizada; se ha visto que muchos amigos y familiares están tomando parte de la ceremonia virtual ofreciendo poemas, lecturas, música, enseñando videos y fotos que eran especiales para el ser querido."

El presidente de Memorial International, empresa de la que depende el sitio www.jardincelestial.com, aseveró en entrevista que a partir de enero próximo comenzarán a dar servicio en la República Mexicana e incluirán el servicio de asistencia emocional, es decir, un chat donde especialistas en manejo del duelo ayudarán a los usuarios a superar el trauma que implica la muerte de un familiar.

En palabras de los propietarios de panteones privados, es muy probable que los cementerios virtuales tengan mayor demanda en los próximos años debido a dos razones: los entierros son cada vez menos frecuentes por la falta de espacio y todo indica que la falta de cupo obligará a las autoridades (como ocurre ya en Japón) a hacer obligatoria la cremación. Así, el lugar de reposo de los restos de una persona será más móvil (en la casa, en el mar, en las montañas) y surgirá entonces la necesidad de un sitio fijo, aunque éste sea virtual.

De los 60 o 70 servicios que cada mes brinda la empresa Mausoleos del Ángel, sólo 20% es para asignar criptas para el depósito de un cadáver, el resto requiere nichos y osarios para la ubicación de cenizas o restos áridos. Los precios no tienen comparación: mientras que una cripta puede costar entre 20 y 36 mil pesos, un nicho tiene un precio de entre 5 y 10 mil. "Por la falta de espacios, en el futuro la cremación va a ser por ley", opina José Concepción Vejero, gerente de la empresa.

Giovanni Garibaldi, un italiano radicado en República Dominicana, es dueño del sitio "Adiós". Su negocio tiene 50 clientes, pero él no tiene duda de que los cementerios virtuales van a crecer. "Los cementerios son lúgubres y por lo regular están abandonados o llenos de hierba, y hay quienes han migrado al extranjero y no tienen posibilidad de ir al panteón. Para todos ellos, la solución está en internet, en sitios privados donde puedan ver todos los día la imagen de su ser querido, los objetos de su agrado, las fotografías de sus mejores momentos; escuchar la música que le gustaba y poder escribirle un mensaje."