Jariko Jaspe






De perfil

Jariko Jaspe: Puro instinto

Jariko Jaspe es un veterano del sector. Más de 20 años aprendiendo y enseñando. Cuatro escuelas de cosmetología (tres en el país y una en Nueva York) y miles de alumnos. Quiso ser poeta, un gran escritor, pero decidió ganarse la vida con esto y se empeñó en destacar. Y lo consiguió.

Jariko era un joven aficionado a la poesía, un destacado declamador. " Pero lamentablemente la cultura no es un medio propicio para tener una estabilidad económica.
Y por puro instinto estudié esto, porque lo que yo pretendía realmente era ser un gran escritor ". Su madre tenía una pensión de estudiantes y allí, de forma desinteresada, cortaba el cabello a los muchachos. " Eso me incentivó a inscribirme en una escuela ".
La entrada no fue triunfal. " Para mí fue un choque entrar en este mundo tan diferente al cultural. Pero hice un compromiso, considerando que la importancia no la tiene la carrera en sí, sino lo que tú haces dentro de es carrera ".

Al inicio de los 80,Jariko incursionó a de forma profesional en el área de belleza, concretamente en maquillaje. De ahí, su vida profesional ha sido una carrera meteórica. Segraduó con honores en la escuela Bob Kelly de Nueva York, en maquillaje de cine, teatro, fotografía y televisión. Allí consiguió una beca para maquillaje tridimensional en California. Fue maquillador para muchos programas de televisión, entre ellos el Gordo de la Semana, y escribió columnas en periódicos como el Listín Diario. Llegó a tener su propio programa en la pantalla chica, Tiempo de belleza, y tuvo contacto con algunos de los grandes maestros de peluquería del mundo.
Ha sido propietario de varios salones de belleza y ahora posee ya cuatro escuelas (Santo Domingo - recientemente inaugurada en la zona colonial -Santiago, San Pedro de Macorís y Nueva York) que llevan su propio nombre. También es director de educación de la Inter Fashion USA para Latinoamérica desde 1998. Ha publicado libros de moda, corte y coloración, en el que se incluyen fotografías tomadas por él mismo.

Se considera precursor de muchas cosas dentro de la profesión. "A principios de los 90, yo concebí por primera vez aquí la idea de dar seminarios espectaculares y convertirlos en itinerantes, por todas las provincias".
Jariko se ha desarrollado en muchas facetas, una como destacado artista de la tarima, pero en la que se siente más a gusto es en la de profesor. "Es mi mayor satisfacción. Porque cuando tú enseñas a alguien un oficio y le proporcionas un modo de vida, estás contribuyendo al desarrollo de esa persona y también de la sociedad. En cualquier parte del mundo donde exista colonia dominicana, habrá alguien que ha estudiado conmigo. El servicio personal al cliente es algo más comercial, sin embargo cuando tú educas, aunque cobras por ello, le estás dando a la persona una herramienta para desenvolverse en su vida".
Para Jaspe, la formación es fundamental. "Para uno subirse a un escenario hay que tener una muy buena preparación. Ser instructor es una cosa muy seria. La persona siempre tiende a llevarse de un buen maestro y si no está preparada es muy peligroso.

Solamente los médicos y los especialistas en belleza entran en un contacto físico con el cliente. Una persona que se aplique un tinte, un alisado, un maquillaje, está corriendo un riesgo si no está en manos de un buen profesional. Por eso siempre he creído que la profesión debe reglamentarse".
Jariko explica que ya en década de los 30 en Estados Unidos se promulga la Ley para que el oficio de especialista en belleza sea ejercido a través de una licencia. "Es decir, tenemos más de 70 años de atraso en lo que concierne a la regulación de la profesión. Lo que ocurre es que aquí no se ve como profesión, sino como oficio paliativo. A los gobiernos les favorece porque contribuye a crear empleo. Pero en el momento que se le pongan reglas de juego a esto, un 80% de los salones habría que cerrarlo porque la mayoría no reuniría las condiciones".
Para este ex presidente de la Asociación Dominicana de Especialistas en Belleza, el asunto principal es que no existe unión. "Y que hay mucha gente que ha incursionado en el sector sin ser especialista en belleza. Se han hecho muchos intentos, pero ahora no hay asociación que represente y trabaje por el sector. Existen personas con intenciones, pero es un grupo muy reducido. Tienen voluntad, pero no tienen incidencia. Otra cosa que ocurre aquí es que los salones están divididos en clases sociales. El cambio tiene que venir de arriba abajo".

( Revista MI SALON )