Aguas Azufradas

Las aguas azufradas provienen de cuevas saturadas de azufre, mineral asociado a la actividad volcánica y que puede ser encontrado en los bordes de los cráteres de volcanes extintos, donde se han depositado gases emanados durante sus erupciones.
En el país se conocen varias cuevas de aguas azufradas, en Bánica, La Descubierta y otros lugares. En los alrededores del Lago Enriquillo existen dos manantiales azufrados que vierten sus aguas en el lago.
Para el siglo XVI eran frecuentes las visitas a la isla de franceses que llegaban atraídos por las propiedades curativas de las aguas azufradas y el bienestar que proporcionaba a la piel, siendo una especie de fuente de la juventud. El agua además de utilizarse para el baño era extraída en envases para tomar. El investigador Francés-Martiniqués Méderic Louis Elie Moreau, de Saint Méry, refiere en su obra “Descripción de la parte Española de Santo Domingo” que: “Esas aguas sirven de purgantes y tomadas en baño son muy eficaces para las enfermedades de la piel”.
En la actualidad han cobrado nuevamente interés con el uso de los tratamientos naturistas, en especial para la eliminación de los “radicales libres”, consideradas las moléculas responsables del envejecimiento y relacionada con el cáncer de la piel.


Se encuentran por la Ruta No. 44 Azua / Pedernales   MAPA >>

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